Hoy ha sido mi primer día de terapia y sinceramente he tenido un día extraño, he sentido cosas que normalmente siento a lo largo del día.
Yo siempre he vivido en un mundo impuesto por las situaciones a mi alrededor con poco margen de decisión obviamente al crecer he podido decidir sobre muchas cosas.
Creo que mi vida dio un giro de 180º con la separación de mis padres. Fue un momento bastante duro en mi vida el cual me marcó profundamente. Fueron unos meses en los cuales las sonrisas apenas se dejaban ver y las lágrimas ya eran un tópico en mi vida. Después de este nefasto periodo de mi vida me hice jurar a mí mismo que todo el mundo de mi alrededor debería ser feliz, debía sonreír cada segundo de su vida. Yo nunca fui el más gracioso de la clase ni el más fiestero, pero aún así era una forma de resarcirme de esos duros momentos vividos por mí.
He sido oído de muchas personas, he escuchado a mucho de mis amigos porque sabían que pasase lo que pasase yo siempre estaría ahí, lo cual quizás me creó una responsabilidad, normalmente la gente se siente bien cuando habla conmigo porque saben que de alguna manera que les puedo hacer feliz con cada uno de mis gestos.
Pero, a mí, ¿quién me hacía feliz?. Sí, es cierto tengo muy buenos amigos pero ninguno me aporta como yo lo hago.
¿Eso es una carga para mí? a veces me frustra, pero no puedo hacer nada.
Tengo muchas preguntas y muy pocas respuestas, o quizás no la que me convence.
Necesito abrirme, necesito salir y estallar, necesito ser yo mismo sin que nadie se extrañe, necesito elegir en mi beneficio, pero no se hacerlo, creo que todos son más importantes que yo, que no podré hacerlo.
Necesito aclararme conmigo mismo y olvidar, sobre todo olvidar.
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